"Quiero ser el director de Corpoboyacá"
Me lo expresó así, un amigo, hace unos días, sabiendo que se aproxima la época para ir pensando en esas campañas. ¿De veras? -le dije. Porque el primer requisito es, ser humilde y mejorar, con la crítica constructiva; el segundo, mejorar aún más, cuando haya más de esa crítica; y el tercero, no parar de hacerlo, aun cuando la crítica sea férrea y no cese. Si está dispuesto a eso, sin corruptelas y en un ambiente de respeto máximo a la gente cualquiera su condición, hágale viejo -lo desafié. Y lo cuestioné con algo más: ¿Seguiría animado, si el cargo tuviera como ingreso un salario mínimo y sin prebendas? Para mi sorpresa, este amigo se interesó en continuar el debate. Y le pareció curioso que mi reacción fuera directo a esa condición humana de la humildad y el respeto junto al desafío de ignorar el ingreso como prioridad, y no, a temas de orden profesional o técnico, asociados al cargo. Y esto ha dado pie y ánimo a esta columna, para reflexionar sobre la importancia de los valores hum...